17 jun. 2011

Carta

Soy la voz de tu interior, la que sufre tus inclemencias y a la que has desterrado a una habitación oscura de tu corazón.
Te hablo porque tengo algo importante que comunicarte, me muero.
Así es, mi vida comienza a extinguirse como lo hace la luz del sol al caer la noche, y me temo que de seguir así pronto no quedara claridad en mi día.
No se lo que ha pasado, recuerdo tiempos mejores, tiempos en los que los dos éramos una misma persona. Era maravilloso, todo lo que hacíamos, lo que pensábamos,... ¡¡pero sobre todo lo que vivíamos!!
Quizás esto último sea la clave.
Antaño éramos nosotros los que mandábamos sobre el tiempo, los capitanes que decidían el rumbo a seguir, dueños y señores de nuestros actos, y lo que es más importante, de sus consecuencias.
Era nuestra vida, y tan solo nosotros dos decidíamos lo que hacíamos y cuando lo queríamos hacer.
Se que hubo decepciones, "traspiés" o como quieras llamarlos, pero no importaba, era nuestro error y lo aceptábamos. "es parte del juego" decíamos, y nunca nos arrepentíamos de lo hecho.
Pero ahora todo es distinto, no queda nada de ese hermoso sueño.
¿Que ha pasado? ¿Tan pronto tiras la toalla? no te reconozco, tu aspecto es el mismo, pero tú has cambiado.
Un día sentiste los afilados dientes de la vida a tu espalda, y temblaste.
Comprendo tu accion, pero se me escapa tu reacción.
Poco a poco pasaste a segundo plano en tu propia película, te olvidaste de tu papel, y mírate ahora.
De protagonista a extra que pasaba por allí. Dejaste que otros inventaran tu futuro, y te lo creíste.
Condenaste tu futuro al darle la espalda al presente, y yo soy el presente, el día a día. Me degastes de lado por un espejismo del mañana, perdí todo contacto contigo.
Esa fue la herida que terminara con mi lenta agonía.
No puedo hacer nada por evitarlo, y quizás esa haya sido la razón de que me escuches hoy. Tal ved esta sea mi última bengala, el último rayo de sol que escapa de las nubes, mi última llamada de socorro.
Solo espero que todo te vaya bien cuando yo me haya ido, nunca me gusto verte sufrir
hasta siempre

xxxxxTU ALMA xxxxx

1 comentario:

  1. Yo no soy yo. Me desterré de mi propio cuerpo y todavía deambulo por esta tierra buscando un sitio. Cada mañana me miro al espejo y no me encuentro. Intento atisbar mi alma a través de la retina y del reflejo cruel y no reconozco lo que veo como mío.
    Sé quién he sido. Pero hoy no me defino. Veo quién seré mañana, pero al día siguiente esa persona no está ahí. Siempre soy más rápida que yo misma y siempre acabo huyéndome.
    Siempre veo una sombra desdibujada de lo que fui y los límites nunca están claros.

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